lunes, 8 de julio de 2013

Llamado de atención.

Estas últimas semanas he estado un tanto ocupada, sin embargo he tratado de no
olvidar lo realmente importante... ¡La comunicación con Dios!

Cuando eramos pequeños y salíamos bien en alguna área de nuestra vidas eramos
premiados, quizás con una salida al parque, al cine, con un objeto que queríamos
o hasta un premio monetario... Si así son nuestros padres ¿Cuanto más no lo es Dios?
Como todo padre, quiere lo mejor para nosotros, pero para recibir primero tenemos que dar.

De cierta manera somos probados por fe. Dios nos prepara, y cuando nuestra mente y
corazón están aptos para recibir el suelta las bendiciones a nuestras vidas.
Ciertamente Él sabe lo que necesitamos, pero quiere que tú mismo se lo comuniques,
que le hables y le digas que es lo que realmente necesitas.

Hace días estaba tan cansada que acostada en mi cama luchaba conmigo misma y pensaba:
"No me puedo dormir sin hablar con Dios" y aunque no lo crean el mismo cansancio
me impedía hasta pensar y moverme... Mis ojos luchaban para mantenerse abiertos y
dentro de mi estaba el deseo de poder levantarme, a los minutos................ La luz de mi cuarto se
encendió y sentí un frío que recorrió todo mi cuerpo, quede completamente estupefacta,
pero al mismo tiempo sonreía... Era realmente extraño. Entendí que cuando Dios
quiere, QUIERE. Esa noche de rodillas clamé a Dios y con lagrimas en mis ojos hable con Él.

Lo que te quiero decir con esto es que a veces nuestro Padre nos envía señales, trata de llamarnos
la atención con cosas no tan cotidianas, queriéndonos decir; ¡Hey! Estoy acá, habla conmigo
y no me ignores!

Una verdadera comunicación con Dios te va a llevar a otro nivel... Sólo tú sabes en que momento
empezarla. Entonces... ¿Que esperas? Anímate y habla con Él.

Un abrazo, y no olvides, Dios te ama.

No hay comentarios:

Publicar un comentario