"Olvidando lo que queda atrás... prosigo a la meta."
Filipenses 3:13-14.
Es un nuevo año, oportunidad de renovar, empezar de nuevo lo que no pudimos lograr el año que termino.La vida en sí esta llena de comienzos... Todos en algún momento de nuestras vidas afrontamos el desafío de conocer lo que hasta ese momento desconocíamos;
De pie sobre el valle miro el horizonte y me pregunto que traerá el camino...
Por un momento reflexiono en el camino que deje atrás
y llego a la conclusión de que no ha sido tan malo...
¡Sigo con vida!
No ha sido un logro nuestro, ha sido una decisión de nuestro Señor dejarnos llegar hasta este nuevo año, y si aún seguimos aquí es porque tenemos un propósito o "misión" que para Él vale el tiempo en esta tierra.
Es parte de nuestra naturaleza vivir de las vivencias del ayer porque es más fácil mentalmente recordar nuestras luchas, nuestros desiertos y malos hábitos que reconocer que tenemos un futuro en el que podemos trabajar para hacer la diferencia. Un futuro que es incierto, pero que podemos vivir confiados porque Dios siempre obra para nuestro bien, ¡Él nunca falla!
Es importante desligarnos de lo que traemos arrastrando, renunciar a ello; decide soltar tus cargas y este año traza metas que te ayuden a alcanzar lo que no pudiste. El pasado es simplemente un tiempo que ya murió.
"Pasado... ¡Aléjate! y lánzate al mar profundo!
¡Que las aguas sin fondo te cubran!
Porque yo vivo; tu has muerto;
Tu te has quedado; yo he avanzado a vencer al mundo"
Juan 16:33 "No temas porque yo he vencido al mundo"